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Jay me cargo, yo enrede las piernas en su cintura y puse mi cabeza en su hombro, me llevo a su habitación, me acostó en su enorme cama y empezó a quitarme los jeans, yo no le dije nada, no le pregunté nada, por qué en estos momentos las palabras sobraban por completo, solo quería hacer sentir bien a este enorme hombre, quería entregarle todo de mi! quería que supiera que conmigo estaría a Salvo.

Jay separó mis piernas con sus manos, sentí su aliento en mi, tan cálido y delicioso

su lengua estab
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