También te amo.
Las lágrimas corren por mis mejillas mientras doblo la carta. El pedido de Evans me toma por sorpresa, pero en el fondo sé que tiene razón. Quizás Julián pueda llenar el vacío que dejó mi esposo. Me siento en la cama y lloro por sus hermosas y consideradas palabras. Un agudo dolor se instala en mi ser con más fuerzas después de leer esta carta. Entonces me levanto y respiro hondo, decidida a honrar los deseos de Evans y a encontrar la fuerza para seguir adelante. Doy vueltas pensativa y comien