Encuentro sorpresivo en la librería.
Enseguida subo las escaleras con los bebés en brazos. Dayanna me sigue de cerca, me siento muy confundida ante el timbre del teléfono que no para de sonar no sé por qué rayos me busca fuí lo suficientemente clara con él.
—No pretenderás contestarle, Laura, ¿ o sí? recuerda todo lo que te hizo vivir. Por favor, no retrocedas ahora, mira todo lo que has logrado—dice detrás de mí Dayanna. Me detengo y la miro con gesto inquieto. Ella respira hondo, toma los niños, los lleva a su habitación