Al final de la noche.
Cuando llegué a casa, pude sentir la tensión en el ambiente incluso antes de entrar. Al abrir la puerta, vi a Andrés y a mi padre, sentados en la sala, discutiendo acaloradamente del tema.
Me acerqué a ellos y los saludé con preocupación.
—¿Qué está pasando? ¿Hay algún problema?— pensaba que discutían entre ellos. Andrés me miró con frustración.
—Laura, nos acusan de robo y fraude en la empresa. Todo parece ser una trampa de Gerard para sacarnos dinero— miro los documentos todos regados sobr