ANDROMACA
—Demoraste—su voz es reprobatorio y tiemblo, luce una bata con su bóxer, que deja a la vista su cuerpo completamente lleno de vello, hombres velludos nunca me gustaron—entra y desnúdate.
Bendito Dios. No quiero acostarme con él.
—Las cosas no serán así esta vez—intento sonar firme.
—Crees que estas en posición de exigir—busco algo de bebida para poder drogarlo—cuando me debes muchas explicaciones.
—Quiero algo de beber—obligo a mi cuerpo a relajarse y tomar asiento en la cama del este