ARTEMISA
—Vendré mañana y todos los días por ti para ir al Psicólogo.
Asiento porque no quiero escapar de él, con nadie me había sentido así de protegida, aliviada y sanada, se aleja y abro mis ojos tardando en enfocar, mas lagrimas bañan mi rostro, pero una sonrisa genuina aparece cuando me tira una rosa después de besarla.
Sale y caigo suspirando en el sillón, cumple su promesa y son dos semanas en las que avanzamos lentamente, tiene paciencia, no me toca mas de lo debido, sus caricias en mis