ANDROMACA
—No—me calla—que este imbécil sepa que sola no estas—me fulmina con la mirada—deja las cosas así, porque efectivamente ella no es Artemisa, es Andrómaca Makri—¿desde cuándo? El dice cada cosa matándome, sorprendiéndome—mi mujer y olvídate de Artemisa que está bajo mi protección —me enamore—las cosas son sencillas, te quedas callado o en la calle.
Su amenaza es severa y no da espacio a dudas.
—Nunca he dicho que entablere acciones legales contra ellas—sonrió para mis adentros, era obvi