ANGEL RUSSO
Camino de un lado a otro mientras el médico revisa las heridas que el imbécil de Marcos le dejó, pero juro que esto no se quedará así… pobre, me imagino el dolor que debió sentir.
-¿Cómo está, doctor?
-Ya logramos curar las heridas, solo trate de mantenerlas limpias y que se tome estos medicamentos para el dolor.
-Perfecto, muchas gracias.
El doctor se va, así que me acerco a ella, que se encuentra boca abajo, dejándome ver su espalda llena de vendas.
-Lo siento…
Salgo de la habitaci