Mundo ficciónIniciar sesiónALESSANDRA
Desperté realmente adolorida y con pesadez. Enfoque la mirada de donde me encontraba, estaba en el hospital. Mire que tenía algunos vendajes en mi tobillo, mi cuello y cabeza, además de una gaza donde me hicieron puntadas, la máquina de pulsos y un suero y si me era necesario, mi tono de piel parecía de un muerto.
Recordé a Bernardo que también fue herido, traté de levantarme de golpeo, pero mi cuerpo me







