28.
| Arman |
Le arranqué el brazo al vampiro, uno de los pocos que quedan. Tuve que quitarle el control a mi lobo, que quería ir a la casa; tenía que detenerlo porque al estar luchando contra él, nos atacaron por la espalda. Sus sucios colmillos se clavaron en mi lomo, pero es solo una herida menor. Tuve el placer de arrancar su cabeza y así evitar que pudiera morder a alguien más.
—Algo no está bien, no puedo sentirla, su olor está desapareciendo —Ivaylo está muy alterado.
Decido que mi gente ya p