Miro la hora y salgo pitado de allí, con un humor de mierda y con la clara idea de perderme después de las putas clases. La mañana pasa igual que siempre, clase, tras clase. Cuando salgo finalmente del salón de mi ultima clase camino apresurado hacia el estacionamiento, donde una chica me toma de la muñeca me y detiene
— Hola Evans — me saluda con picardía, frunzo el ceño porque no tengo ni las remota idea de quien es — ¿estas libre? — pregunta con coquetería y ladeo mi rostros — es que me han