Si no estuviera con Charlie por dios que me la follara, muevo mi cabeza de un lado al otro tratando de borrar la idea de sus gruesos labios alrededor de mi polla, cuando regreso a la sala todos ríen con las bromas de Charlie como siempre, Sarah está sentada sobre sus piernas y él tiene una de sus manos en su cadera y la otra sobre su muslo.
Lily por el contrario está sentada en un sillón mirándome con seriedad, después de unos segundos mirándonos, se pone en pie y me señala las escaleras, es el