Vanessa
3 semanas después
El sonido de un cuerpo derribado contra la lona llena el espacio del gimnasio, solo que esta vez no es mi cuerpo el que cae, es de Tayler lo derribe yo.
— ¡Si! ¡Te gané! ¡Te derribé! ¡Lame el suelo Tay! ¡Lamelo!
Grito extasiada, levantando ambas manos al cielo, sintiéndose poderosa ¿Y cómo no sentirme así? Logré derribar a ese demonio de casi dos metros de puro músculo, quien por cierto es un mal perdedor, con una rapidez que desmiente su tamaño se pone de pie y me