Podría ser de noche, supuso por el silencio del lugar.
Todo estaba demasiado tranquilo y Alyssa simplemente no podía dormir, tal vez porque técnicamente ya estaba dormida.
La agonía de no poder controlarse la carcomía minuto a minuto, asegurándose de que nunca saldría de ese coma.
Con pensamientos negativos y otros remordimientos, pasó la noche discutiendo consigo misma sobre lo estúpida que había sido al huir sin pensar a dónde iba.
Cuando llegó el día, podía sentir la luz del sol calen