—Tiene dos.
La confusión me invadió por completo. ¿Dos hijos?
—Déjame adivinar… ¿Esos niños son de Martín ,verdad?
Claudio volvió a guardar silencio
Apreté los puños con rabia, sintiendo las uñas clavarse en la palma de mi mano.
—Malnacido —murmuré, con la voz apenas audible.
—Eso no es lo peor, M