Lo miré con rabia, con culpa, con una mezcla de cosas que me rompían por dentro, me solté de su agarre con todas mis fuerzas, sentía una necesidad muy fuerte de alejarme de él, de todo lo enfermo que trae encima…
—Suéltame —dije, con la voz temblando pero firme…
Él apretó más, agarrándose de mí como