Zion lleva una camiseta blanca con un lobo, jeans negros y botas negras. Le cepillo el pelo negro hacia atrás y miro esos ojos que son iguales a los de su padre.
"Sentémonos y charlemos un poco", sugiero, rodeando sus cinturas con mis brazos. Los levanto, lo que hace que Zion se ría entre dientes y Sia grite de emoción antes de estallar en un ataque de risa.
"¡Mami es fuerte!". Ella se ríe.
"¡Sí, lo soy!", digo riendo mientras me doy vuelta una vez haciéndolos reír a ambos antes de colocarlos