Oriel Moreau.
Veo entrar a Jade con un café en mano, aunque la hora del almuerzo haya pasado, no la pasó conmigo y creo que es por como la he tratado estos días después de que se descubrió que yo ya no soy ciego, al punto de ya no tener que usar mi bastón ni mis lentes de sol, y no es que se descubriera, si no que yo fui quien decidió decirlo a medio mundo en el día del lanzamiento.
Tanto así que le he agregado un problema más a la empresa y a Beck, ya que no sabían de que iba hablar y la empre