Diana, que descansaba tranquilamente en la cama, se despertó, se despertó por los gritos afuera de la habitación.
La voz furiosa que gritaba se trataba de Fabricio, Diana creí que estaba escuchando mal, pero fue así, realmente Fabricio está afuera tratando de entrar, pero los Guardaespaldas afuera de la habitación no se lo permiten.
—¡Necesito ver a Diana!
—No tiene autorización para poder entrar, el Sr. Lombardí ordenó que solo un número de personas autorizadas por él, tienen acceso a la habita