Enzo tan pronto llegó al hospital, ordenó que atendieran a Diana que había perdido el conocimiento, él estaba tan preocupado que no se movió de la habitación donde estaba siendo atendida.
Luego de unos largos momentos de tensión, el doctor salió de la habitación con buenas noticias para Enzo —Su esposa está bien, le retiramos la bala sin ningún problema, lo bueno fue que no daño ningún nervio o vaso sanguíneo importante, mientras descanse adecuadamente la herida cerrará —explico.
—Ya puedo verl