Diana llevó a Vadim y entró en la habitación de los juguetes, que era similar a la habitación en la que dormía el bebé. Esta habitación estaba llena de todo tipo de juguetes, suficientes para que Vadim jugara hasta la pubertad.
La atención de Vadim fue captada por un enorme oso de peluche. Diana se acercó al oso —Mira, esto es un regalo de tu padrino.
A Alessandro le agradaba tanto Vadim que cada cierto tiempo le envía regalos, Diana cree que será un excelente padre en el futuro.
Vadim agarró l