—No entiendo Annie... ¿Por qué estarías celosa?— preguntó Alessandro, aún muy confundido por las palabras de Annie.
—Acaso pretendes saber que no lo sabes, tú sabes mejor que nadie el motivo de mis celos, ¡ya sé que aún amas a Diana!— el rostro de Annie se endureció.
—¡¿Qué tontería estás diciendo Annie?!... Eres mi esposa, si me casé contigo fue porque te amo— responde atónito Alessandro.
—¿Me amas?... ¡¿Cómo sé que es cierto?!... siempre estás ocupado, ya no eres tan afectuoso conmigo; sin em