Mundo ficciónIniciar sesiónSiempre que las esperaba Andrea me miraba con cara de enojo, no sabía si me odiaba o estaba incomoda por algo más, mientras mi mente vagaba por la librería me topé con Liliana y al ver me triste me invitó un café.
Hablamos un rato y me saco lo que ocurría a cucharadas, la vi reír como si nada y me prometió preguntarle a Andrea, aunque estaba segura que no era odio hacia mi y sólo eran ideas mías, así que de forma pícara dijo
Liliana: ten mi n







