Capítulo 46
Tras el último golpe de rabia de Aarón, el suelo se abre por completo y ambos se hunden en el agua, pero Aarón continua asechándola y tratando de llevarla consigo, sin escapatoria, Mika no pelea contra él, y cierra los ojos, un resplandor ilumina el exterior, y Aarón suelta su cuello, la sangre pinta el agua a su alrededor, y algo la jala con fuerza hacia la superficie, mientras es arrastrada su mirada se fija en su antiguo amigo, desapareciendo bajo un grupo de escombros que lo lle