Capítulo 9
-Vamos, despierta-, dice una mujer de bata blanca, palmea el rostro de Joseph, el sonido de una maquina en funcionamiento se escucha, de ella se asoma una pequeña manguera que termina en una aguja gruesa y filosa, la clava con cuidado en la espalda de Joseph,-esta cosa te levantará-, le dice, Joseph se incorpora en la cama, -¿mis chicos?, ¿ellos están bien?-, la doctora evita hacer contacto visual con él y revisa su pulso, Joseph la detiene y toma su brazo, -Edna, dime, ¿qué pasa?,