En el momento en que León Silva se arrodilló, el pilar más fuerte de apoyo de los Silva se desmoronó.
El orgullo, la dignidad y el sentido de la responsabilidad de la familia Silva, se desvanecieron en un instante.
¡Zas!
¡Zas!
¡Zas!
Brent Silva y los demás, siguieron su ejemplo; arrodillándose uno a uno.
Desde el principio, nunca tuvieron la capacidad de resistirse.
Un sudor frío empapaba todos sus cuerpos, como si se estuvieran en una noche helada.
Frente a este hombre, no tenían ni si