Harvey se levantó con una sonrisa. Caminó hacia Joseph y le dio unos golpecitos suaves en la cara.
“¿Por qué ser tan inaccesible, Joven Amo Bauer?”.
“Sabes muy bien cuánto puedes durar”.
“Aunque te aferres a tus propiedades, ¿quién crees que va a ayudarte?”.
“¿Quién crees que te va a prestar el dinero?”.
“¿Clyde? ¿O acaso Elliot?”.
“¿De verdad crees que son tan buenos amigos como para sacarte de apuros?”.
“No seas ingenuo...”.
“Venderás todo tarde o temprano. Solo es cuestión de a quién