“¡Si no vas a hacerlo, entonces dile a tu amo que lo haga él mismo!”.
“¿O ya te diste cuenta de que él tampoco puede hacerme nada?”.
“¿No te bastó con la lección?”.
“¿Tienes ganas de morir? ¿Por qué vuelves a defender a los culpables?”.
“Parece que esta vez tendré que despojarte de tu puesto. ¡Tendrás mucho tiempo pensando en tus errores cuando estés encerrado entre rejas!”.
¡Bam!
“¡Lo siento, Señor York!”.
Logan no pudo evitar arrodillarse en el suelo.
“¡Prometo que no lo volveré a hace