Harvey York frunció el ceño antes de mirar a su alrededor. Unas cuantas mujeres hermosas le devolvían la mirada.
La mujer de delante llevaba una coleta con ropa deportiva sencilla. Aun así, su maquillaje seguía siendo exquisito. Era el tipo de mujer a la que la gente no podía evitar echar unas cuantas miradas más.
Harvey sintió que la mujer le parecía un poco familiar cuando la vio.
“Eres...”.
“¿Qué? ¿Ya te has olvidado de mí?”.
La mujer mostró una sonrisa arrogante en su rostro.
“Soy yo,