La vista nocturna del Puerto Victoria era la más encantadora a las diez de la noche.
Los amantes paseaban por las calles y los callejones para presenciar el movimiento de la ciudad.
Todo tipo de chismes se esparcían desde los clubes nocturnos y restaurantes de clase alta.
¡Alguien intentaba arruinar el banquete de cumpleaños de la Abuela York!
El joven amo lo arriesgó todo para mantenerla a salvo, pero, como resultado, sufrió graves heridas. En ese momento, el Hospital María ya había enviado