Narrador.
Atlas, al notar la interrupción de su hermano, sonrió de medio lado, y es que el alcohol en su sistema no le permitía pensar con claridad, por lo que liberando a Abril de su agarre, emprendió su caminata hasta él.
Sinceramente, Dante deseaba golpearlo, estampar su puño en su mandíbula perfectamente cincelada, pero deduciendo que esto le traería problemas con Nerio, optó por esquivar el golpe que este lanzó en su dirección de manera inmediata.
Los celos absurdos de Atlas ante el temor