Narrador
Dante enarcó una ceja, sabiendo que este momento llegaría, y dando un paso al frente vio como Erick le pidió seguirlo al despacho, en donde una vez que entraron cerró la puerta para hablar con tranquilidad.
—¿Por dónde debería iniciar? ¿Por la parte en donde faltas a tu palabra? ¿O por dónde dejaste a mi hija en ridículo ante todos?
Dante se mantuvo de pie a escasos metros de la puerta, erguido, sabiendo que se merecía todo el reproche de Erick, quien confió en él al entregarle a su ún