Narrador
Al día siguiente, y apenas el sol se colocó en su máximo punto, Dante, al llegar a la empresa, pidió hablar con Abril, quien de manera rotunda y contundente dijo que no, pero manteniendo sus esperanzas, y esperando que llegara la noche para hablar con ella, permaneció tranquilo.
—Dante quería preguntarte si podía asistir a la cena con los Reed en tu lugar, ya sabes, para no incomodar a Abril.
Dante no era estúpido como para ceder la única oportunidad que tenía para hablar con su espos