El silencio en el auto era palpable, la verdad era que todos parecían tensos, nadie quería decir nada más, Isla observaba por la ventana
Mientras los hombres, uno sentado en el asiento del copiloto, mientras el otro sentado al costado de Isla, no decían nada
Estaba en completo silencio, mientras nadie sabía que decir, como romper el silencio, todo habían decidido guardar silencio
Luego de que aquella mujer colgara la llamada, tanto así que incluso las preguntas que se hacía Isla en la cabeza no