El lugar era ciertamente fascinante, tanto así que Isobel, ´parecía una pequeña niña, había corrido de un lado a otro, se había subido a cada uno de los juegos
Cada uno con una sonrisa, mientras Jonas solo la observaba extasiado, muchas veces un poco avergonzado, sobre todo en aquel momento
Aquel en el que Isobel, discutía con una niña de cinco años, se preguntaba dónde estaban sus padres, pues ¿Cómo era que no habían notado la discusión que tenía con la mujer demente?
—Isobel… Tal vez deberíam