Estaba tan de mal humor, no podía creerlo., las cosas no podían estar, peor, Isobel se había convertido en todo lo que destetaba
¿Dónde está su fuerza de antes de morir? Al perecer solo era una ilusión, una estúpida y ridícula, tanto así que las cosas no habían salido como siempre lo hacían
Desde el día anterior, aquel en el que su padre le exigió ir con ella, las cosas solo le salían mal, tan mal que ahora observaba como la pinza del cabello caía por quinta vez
—Demonios, esto es un problema,