―Por favor, por favor, Anna, no me rechaces, no hagas esto ―dijo Dante con un tono tan suplicante, que incluso a él le costó reconocer su propia voz ―Te juro que no sé que diablos está pasando, de verdad, te juro que no lo sé, lo único que sé, es que te amo, por lo que, si tú me rechazas…―
― ¿Cómo te atreves a decir que me amas? ¡La Luna Catherine y yo te vimos con Ceres! ¡Las dos vimos como me traicionabas! ―exclamó Anna con los ojos llenos de lágrimas a la vez que intentaba librarse de su aga