Al reconocer la voz de Connor, Antonella soltó una risita y dirigió su mirada hacia el joven.
―Me llamas enemiga, pero no tienes el menor reparo en abrazarme, ¿cómo funciona eso? ―preguntó Antonella a la vez que lo empujaba con suavidad
―Te aprecio pelirroja, sin embargo, aún no me acostumbro a verlas juntas, espero hacerlo antes de que te gradúes ―
― ¿Crees poder hacerlo en los próximos dos meses? ―preguntó Antonella arqueando una ceja
―Será imposible para él, tendrás que aguantarnos fuera del