Capítulo 61. Demasiado caos.
Gavrel.
Debería cerrar la boca para respirar al menos, pero está claro que es una chiquilla con cero instinto de sobrevivencia al provocarme, solo porque le parece cómico.
—Tengo la sensación de que te conozco —le dice Alana. —Tu rostro lo he visto en otro lado.
De reojo siento su mirada encima de mí.
—Que raro, siempre lo he tenido conmigo —contesta ella, soltando una risa que contagia a la abogada. —Lo siento, siempre quise contestar así.
Alana termina olvidándose de mí, para acercarse a e