El domingo estaba transcurriendo de manera muy agradable. Liam nunca se había sentido tan feliz de permanecer encerrado en casa. Después del desayuno, David le había preguntado qué quería hacer, si quería salir o algo, pero Liam era un chico nocturno, odiaba salir de día tanto como odiaba tener que permanecer encerrado hasta que empezara a ocultarse el sol, pero eso no pasó ese día.
Habían estado viendo una película acurrucados en el sofá, mientras David acariciaba su espalda distraídamente. Se