Salió de aquella habitación como alma que lleva el diablo, literalmente así se sentía, completamente poseído por la lujuria y el deseo, no podía continuar más en aquel lugar, no después de ver aquella expresión de completo éxtasis en el rostro de Jaison, verlo explotar frente a él con su cuerpo totalmente abandonado en el deseo que le proporcionaba su voz y sus palabras fue una completa locura, no se había sentido así con ninguno de sus anteriores sumisos, era como una fuerza más grande que él,