Mundo de ficçãoIniciar sessãoCapítulo 24
El hombre que se acercaba entre una niebla de polvo y escombros se agachó frente a ella y puso una mano en su hombro.—¿Estás bien, Aiko chan? —le dijo.—Kaito… —susurró la chica.—Sí, soy yo. Hemos tardado bastante en dar contigo, pero aquí estamos —y sonrió como si fuera el reencuentro feliz de dos amigos que hace largo tiempo que no se ven. Solo que este no era el caso.—Siempre fuiste tú —afirmó Aiko.—No lo puedo negar. Te






