CAPITULO VII
SERVICIOS DE INTELIGENCIA
El día había comenzado con un alba pleno y radiante que prometía placeres intensos y una calma que el país estaba lejos de sentir. Galeazzo paseaba por los amplios jardines de la finca y Herman Roberts y Robert Ley, conversaban mirando por el rabillo del ojo de vez en cuando, tramando la manera de hacer que el amante italiano de Wallis marchase lejos de donde solo estorbaba sus propósitos.
-Hemos de proseguir con los planes trazados y de seguir por aquí e