Mundo ficciónIniciar sesiónCon todo mi ser— dijo Boris rozando sus labios sobre los s de Angeline. —¿Quiere empezar usted o quiere que lo haga yo?—
Angeline estaba envuelta en una nebulosa de placer, no entendía lo que le sucedía, su cuerpo estaba siendo prisionero de una excitante y extraña sensación.
—No sé cómo hacerlo— dijo ella cerrando los ojos imaginando esos carnosos y pecaminosos labios sobre ella.
La fuerza de







