Katty, asintió, enseguida él sacó su pañuelo y se lo brindó; la jovencita limpió su rostro empañado de lágrimas, entonces aspiró aquel varonil aroma ambarino. Enzo para relajarse encendió el reproductor de su BMW.
Las notas de: «Alucinado by Tiziano Ferro» acompañaba la travesía, mientras Katty, observaba las luces de los edificios a su alrededor.
«Perdona si no te hablo bajo, si no lo grito muero, te he dicho ya, que te amo» tarareaba Enzo, susurrando.
Katty, ladeó sus labios, sonriendo; lue