POV DE ISABELA
El frío de la madrugada se filtraba por las paredes de nuestra casa en el norte, pero nada era tan gélido como el vacío que sentía en el pecho tras las palabras de Martha. Ethan seguía en el pasillo, un guardia silencioso que custodiaba una puerta que yo no estaba lista para abrir. Su voz, ese susurro roto que juraba inocencia, rebotaba en la madera sin encontrar eco en mi corazón. Si su madre, Margareth DeLacroix, había construido su imperio sobre las cenizas del nombre de mi ma