POV DE ISABELA
El silencio de la casa en el norte, después de la tormenta en el juzgado, se sentía como una tregua frágil. Ethan se había quedado en el estudio revisando unos planos médicos para el Proyecto Aurora, con esa concentración suya que a veces me hacía olvidar que el mundo afuera seguía queriendo devorarnos. Me senté en la cocina, sintiendo el peso del tercer trimestre y una extraña inquietud que no me dejaba cerrar los ojos.
Martha entró con una bandeja de té, pero no tenía su sonris