POV de Ethan
Isabela parecía realmente feliz junto a Renzo. La había visto sonreír varias veces: sonrisas amplias, brillantes, incluso acompañadas de pequeñas risas. Debería haberme alegrado verla respirar un poco más ligera después de todo lo que había vivido. Pero, en cambio, algo se retorció incómodamente en mi pecho.
Era como ver a Marina sonreírle a otro hombre.
—¿Has perdido por completo las ganas de ser feliz?
La voz de Clara me arrancó del pensamiento. Estaba a mi lado, con los brazos cruzados y el ceño fruncido por la molestia.
—¿Qué quieres decir? Estoy bien, cariño —respondí con calma.
—No lo sé, Ethan. Quizá necesitamos unas vacaciones. Te noto agotado por el trabajo. ¿Cuándo fue la última vez que viajamos juntos? Hace diez meses, ¿verdad?
No se equivocaba. Pero ninguna parte de mí deseaba irme de vacaciones con ella. Cuanto más pasaba el tiempo, más dudaba de una relación que nunca había imaginado como algo duradero.
Y ahora… con Isabela en escena.
—Un momento… ¿no es ésa