Mundo ficciónIniciar sesiónAlina aparentaba estar molesta y poco dispuesta, pero en su interior no se resistía ni se rebelaba, simplemente aceptaba mientras el chico le volvía a poner los guantes y le pasaba el hueso de costilla mordisqueado. Luego, ella lo miró y se lo llevó a la boca.
El chico también se puso los guantes y partió las costillas en trozos más pequeños para que ella pudiera morder fácilmente. Mientras la veía disfrutar, concent







