Mundo ficciónIniciar sesiónAlina, mirándola mover los labios, se quedó parada en su lugar, con la boca medio abierta, sin saber si creer o no. Se quedó allí un rato antes de darse la vuelta, sin ánimo de comprar más bufandas ni sombreros.
Mientras caminaba, pensaba en el asunto. El viento soplaba tan fuerte que ni siquiera se molestó en ponerse el sombrero. Si lo que dijo su prima es cierto, y Andrés lo vio, entonces tal vez solo pasó de largo. No te







